Cómo responde el cuerpo a la durabilidad en el esfuerzo prolongado
¿Qué ocurre en nuestro organismo cuando nadamos, pedaleamos, corremos por una montaña o realizamos una tarea física en condiciones extremas? Todas estas actividades requieren coordinar la respiración, la circulación y el trabajo muscular, pero cada una plantea desafíos particulares. Comprender esas respuestas, sus diferencias y su relación con el rendimiento orienta nuestra línea de investigación.
Como grupo de investigación, estudiamos cómo responde el organismo al ejercicio y a las condiciones en que este se desarrolla. Nos interesa comprender la respuesta inmediata al esfuerzo, los cambios asociados al entrenamiento y sus procesos de recuperación. Nuestro enfoque relaciona distintas mediciones fisiológicas y las interpreta considerando las características de cada persona, la actividad que realiza y el entorno en que se encuentra.

El esfuerzo como una respuesta integrada
Una misma velocidad de carrera o una misma potencia en ciclismo pueden representar exigencias diferentes para dos personas. Incluso en un mismo deportista, la respuesta puede cambiar entre sesiones. Por eso, para comprender una carga de entrenamiento necesitamos examinar tanto el trabajo realizado como la respuesta del organismo.
Distinguimos así la carga externa, que describe la actividad, por ejemplo, distancia, velocidad, potencia o desnivel, de la carga interna, que expresa cómo responde la persona a esa exigencia. Esta distinción conecta una pregunta habitual de entrenadores y deportistas con nuestro trabajo; ¿cuánto representa realmente una sesión para quien la realiza?
El consumo de oxígeno ocupa un lugar central en este enfoque. Lo relacionamos con otras señales, como la ventilación, frecuencia cardíaca, variabilidad de los intervalos entre latidos, oxigenación muscular y capacidad de producir fuerza. Cada medición ofrece una perspectiva diferente. Su análisis conjunto nos ayuda a estudiar cómo se coordinan las respuestas durante el esfuerzo y cómo evolucionan después de finalizarlo.

Comprender lo que ocurre en los distintos sistemas
Nuestro modelo contempla componentes centrales, vinculados con la circulación, la ventilación y regulación del organismo, y componentes periféricos, relacionados con los músculos y los tejidos que participan en la actividad. Esta distinción permite organizar las preguntas de investigación sin perder de vista que ambos niveles funcionan de manera interdependiente.
La variabilidad de la frecuencia cardíaca aporta información sobre la respuesta del organismo al esfuerzo. En nuestro estudio de natación, ciclismo y carrera, observamos que los valores del índice DFA-α1 asociados con los umbrales ventilatorios a nivel grupal presentaron una variabilidad individual que limita su utilización como criterio único para prescribir la intensidad de cada deportista [1]. Durante el ejercicio prolongado, Rogers y colaboradores han estudiado el comportamiento del DFA-α1 y de la frecuencia respiratoria como indicadores de durabilidad, es decir, de la capacidad de mantener las características de la respuesta fisiológica a medida que avanza el esfuerzo [2]. Esta perspectiva se complementa con el trabajo de De Poli y colaboradores, quienes observaron que el esfuerzo percibido puede aumentar aun cuando el consumo de oxígeno y el lactato permanecen estables [3]. Por su parte, la medición de la oxigenación muscular mediante NIRS aporta información local: Hudgins y colaboradores estudiaron la reproducibilidad de la potencia estimada mediante una pendiente de saturación muscular de oxígeno igual a cero [4], mientras que Trevisol y colaboradores observaron que la estabilidad de la desoxigenación muscular no necesariamente implica estabilidad del lactato sanguíneo [5]. Las evaluaciones de fuerza y de la musculatura respiratoria añaden otras dimensiones a esta interpretación, como incorporamos en nuestra caracterización de un corredor de montaña [6]. Estos antecedentes fundamentan nuestra propuesta de estudiar las señales de manera sincronizada en los mismos deportistas, reconociendo que su utilidad conjunta debe evaluarse y que ninguna, por sí sola, describe toda la respuesta al ejercicio.
La importancia de la modalidad y del entorno
La natación, ciclismo,carrera y el trail running presentan diferencias en sus demandas mecánicas, respiratorias y musculares. La altura, exposición al frío y contextos operacionales (en tropas especiales) incorporan condiciones adicionales que también requieren atención.
Por ello, nuestras hipótesis consideran la modalidad y el ambiente como parte de la explicación fisiológica. Buscamos comprender hasta qué punto una respuesta observada en una situación puede trasladarse a otra y cuándo es necesario utilizar criterios específicos. Esto también implica revisar las condiciones de medición antes de atribuir una diferencia al deportista o al entrenamiento.

Investigación que dialoga con la práctica
Dirigimos este trabajo a deportistas, entrenadores, kinesiólogos, profesionales de la salud y personas interesadas en las ciencias del deporte. Nos interesa contribuir a la evaluación del esfuerzo, caracterización de umbrales fisiológicos y el seguimiento de las respuestas al entrenamiento y su recuperación.

La utilidad de estas mediciones depende de la calidad de los registros y de las preguntas que buscamos responder. Por eso, examinamos los métodos, contrastamos los resultados y hacemos explícitos sus alcances y limitaciones. Nuestro propósito es construir conocimiento que ayude a fundamentar decisiones sobre prescripción del ejercicio, rendimiento, rehabilitación y preparación física, manteniendo un diálogo entre la investigación y las necesidades de quienes trabajan diariamente con el movimiento humano.
Imágenes ilustrativas autorizadas y extraídas de www.doctorchoice.cl
Referencias:
1- Nieto-Jiménez C, Naranjo-Orellana J, Medina-Porcile CL, Gawn J, Tuesta M, Van Duijn T, Cotter JD. Ventilatory thresholds are detectable using DFA-α1 at group level but not individual level during swimming, cycling and running. Physiology International. 2026.
2- Rogers B, Fleitas-Paniagua PR, Trpcic M, Zagatto AM, Murias JM. Fractal correlation properties of heart rate variability and respiratory frequency as measures of endurance exercise durability. European Journal of Applied Physiology. 2025;125(6):1619–1631.
3- De Poli RAB, Lindstrom BEA, Fleitas-Paniagua PR, de Almeida Azevedo R, Zagatto AM, Murias JM. Training status modulates perceptual responses during constant-load cycling at maximal metabolic steady state. Medicine & Science in Sports & Exercise. 2026. Publicación anticipada en línea.
4- Hudgins JH, Schoeberlein MI, Wilkins BW. Reliability and repeatability of determining power associated with maximal metabolic steady state using changes in NIRS-derived muscle oxygenation. Medicine & Science in Sports & Exercise. 2026;58(3):517–526.
5- Trevisol L, Borszcz FK, de Lucas RD, Turnes T. Metabolic, V̇O₂ kinetics, and muscle oxygenation responses at and above maximal lactate steady state in trained male rowers. Physiological Reports. 2026;14(8):e70872.
6- Nieto-Jiménez C, Baez-San Martin E, Rojas-Valverde D, Yáñez-Sepúlveda R, Tuesta M. Morpho-functional characterization of an elite Chilean mountain runner: Insights from a high-performance case study. Journal of Human Sport and Exercise. 2025;20(2):409–418.