Derribando Mitos con Gente Real

Claudio Nieto  –  Paula Messa

Lo que creemos posible también se construye en los vínculos

Muchas veces hablamos del entrenamiento desde lo fisiológico: volumen, intensidad, fuerza, recuperación o nutrición. Pero existe otra dimensión igualmente importante: el entorno humano en el que un atleta aprende a imaginar sus posibilidades.

No entrenamos aislados. Nos construimos en relación con otros. La familia, los compañeros, los entrenadores y nuestros referentes influyen en la forma en que nos percibimos y en aquello que consideramos alcanzable.

Si alguien crece viendo que correr una maratón, subir una montaña o completar un triatlón forma parte de la vida de quienes lo rodean, esas experiencias dejan de parecer extraordinarias. No se vuelven fáciles, pero comienzan a sentirse posibles.

También descubrimos parte de nosotros a través del reconocimiento de los demás. A veces alguien identifica una capacidad antes de que nosotros mismos seamos capaces de verla. Por eso los vínculos deportivos no son solo compañía: también amplían nuestra percepción de quiénes somos y de aquello en lo que podemos convertirnos.

En Primer Umbral entendemos al deportista dentro de un ciclo de vida del atleta. Existe una etapa de iniciación, donde importa aprender y construir una base; una etapa de consolidación, cuando el deportista comienza a conocer mejor su cuerpo y su manera de entrenar; y una etapa orientada al rendimiento, con objetivos específicos y una planificación cada vez más individualizada.

Pero el camino no termina en el mejor resultado deportivo.

Existe también una etapa de madurez y longevidad, donde cambia la pregunta. Ya no se trata solamente de correr más rápido o llegar más lejos, sino de comprender qué lugar ocupa el deporte en nuestra vida y qué objetivos siguen teniendo sentido.

Aquí aparece la resignificación.

Resignificar es volver a mirar una experiencia desde un lugar diferente. Una derrota puede transformarse en aprendizaje; una lesión, en una oportunidad para comprender mejor el cuerpo; una marca que antes definía el éxito puede dejar espacio a metas relacionadas con salud, aventura, disfrute o permanencia.

El entrenamiento, entonces, no modifica solamente nuestra capacidad física. También modifica la manera en que interpretamos nuestra propia historia.

Con el tiempo también cambia nuestra posición dentro de la comunidad. El atleta que alguna vez necesitó referentes puede convertirse en referente para otro. La experiencia acumulada puede transformarse en acompañamiento, mentoría y legado.

Un equipo no es simplemente un grupo de personas realizando sesiones similares. Es una red de vínculos donde circulan experiencias, frustraciones, aprendizajes y posibilidades. Incluso en deportes aparentemente individuales como el triatlón o el trail, el colectivo puede ampliar enormemente el horizonte personal.

Aquí el entrenador tiene una responsabilidad que va más allá de prescribir cargas. Debe comprender en qué momento del ciclo se encuentra cada atleta. Una misma meta puede inspirar a quien comienza, ser insuficiente para quien busca rendimiento o perder sentido para quien necesita reencontrarse con el propósito de entrenar.

Por eso establecer metas es también parte del entrenamiento.

Una buena meta debe ser exigente, pero imaginable. Debe relacionarse con las capacidades del deportista, pero también con su historia, sus vínculos y su momento vital.

Y las metas pueden cambiar, porque nosotros también cambiamos.

Quizás una de las funciones más profundas de una comunidad deportiva sea crear un espacio donde cada persona pueda reconocerse, resignificar sus experiencias y descubrir nuevas posibilidades.

En Primer Umbral podríamos resumirlo así:

el rendimiento es una etapa; la sostenibilidad deportiva es el camino.

Al final entrenamos músculos, metabolismo y técnica, pero también autonomía, confianza, vínculos y propósito. Y aquello que aprendimos de quienes caminaron antes que nosotros puede transformarse en la referencia que otra persona necesitaba para comenzar su propio camino.

Te invitamos a ver los cuatro capítulos del podcast de Claudio Nieto, quien, desde su experiencia y como Head Coach de Primer Umbral, aborda estas inquietudes en conversación con la doctoranda Paula Messa, socióloga deportiva.

 

Fisiología y Psicología Deportiva Parte 4